lunes, 21 de junio de 2010


No te apures. No te apures. NO TE A.PU.RES. Cuando la encuentres, sentirás placer y de ese placer harás poesías infinitas. Cuando llegues al cosmos, rodeado de peligrosísimos peligros, te acordarás de la noche en la que decidiste elevarte. Cuando mueras por dentro, los vientos te bajarán, volverás a respirar este aire. Tu carne va a sentir cada cosa que alli no podía experimentar. Cuando caigas en este nuevo mundo, viejo para algunos, llorarás y reirás. Cada golpe repercutirá de manera nunca antes vista. El día que despiertes, comenzarás a escupir todo eso que supiste callar. Te saldrá barro de los poros, sangrarás en cada movimiento, gritarás al tocar todo aquello que habías olvidado; y desearás volver. Observando viejos efectos, dramatizarás y fusionarás ideas confundiéndolas con otra historia. Tus expectativas cumplidas, irán estropeadas hacia algún viejo y marrón cajón. Los rayos de luz que habías podido conocer, se volverán invisibles, aquellos juegos de los que habías podido ser parte, estarán ya eliminados a la hora de tu regreso, olvidarás todo lo que has elegido descartar, los diablos existentes jugaran a tu favor. Sin saber porqué. Seguirás de largo, evitarás toda palabra, todo suspiro, respirarás a tu manera. Cuando nada te parezaca todo, y todo nada, emprenderás el viaje. Tantas cosas habrán cambiado...

1 comentario:

Santiago dijo...

Muy lindo todo lo que pusiste...